Domingo Fernández Cubas
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DOMINGO FERNÁNDEZ CUBAS

El destacado historiador cubano de origen canario, ya fallecido, José Cantón Navarro, nos dejó estas palabras que encierran una verdad indiscutible.
Una de las raíces más fértiles que alimentó al frondoso árbol de la nación cubana, fue la inmigración canaria. Y a pesar de los siglos transcurridos y de la mezcla de elementos disímiles, esa fecundidad renueva cada día sus rasgos esenciales, su vitalidad y frescura.
Es muy común encontrar en Canarias familias en las que un miembro o varios emigraron a Cuba y allí echaron sus raíces.
El aporte de este grupo humano abarca un amplio espectro, desde la participación en luchas por alcanzar la identidad nacional o fundar pueblos hasta marcar pautas en las ciencias y en las letras.
No fue el canario a Cuba en calidad de explotador, y eso es muy encomiable y significativo.
De los canarios tomamos, entre otros, la forma de hablar, la honradez, el amor al trabajo, el tesón, la rebeldía.
Se conoce el papel que las islas canarias desempeñaron en la conquista y colonización de los países americanos en su función de puntos de avituallamiento de las embarcaciones para continuar viaje hacia las nuevas tierras incorporadas a la corona española.
Los nexos comprobables entre el archipiélago canario y el cubano datan del siglo XV. Según algunos historiadores los primeros canarios, ¿podremos decir que guanches o descendientes directos? llegaron a Cuba en 1492, ya que se sabe que las islas fueron estación obligada en tres de los cuatro viajes de Colón. Pero el dato verificable en el Archivo Nacional de Cuba es que en fecha tan temprana como 1514 aparecen empadronadas once personas que hacen honor a su procedencia bajo el GENTILICIO de CANARIOS.
En el conglomerado de navegantes llegados a aquella isla, la mayoría eran ESPAÑOLES PENINSULARES, pero EL pequeñísimo grupo DE LOS ISLEÑOS, como se les llama en Cuba, dejó registrada, desde entonces, la defensa de su identidad.
A lo largo de todos los siglos siguientes los canarios tuvieron a bien demostrar con hechos que se diferenciaban de los peninsulares. Son innúmeros los ejemplos que llenan las páginas de los libros de historia de la isla. No hay faceta de la cultura de aquel archipiélago que no esté impregnada de la impronta canaria.
Esta sección SEMBLANZAS, será constante en el programa Cuba Va, es nuestro modesto homenaje a hombres y mujeres de este archipiélago que fueron al archipiélago cubano a fundar, a crear, a producir, a amar.
Por aquí desfilarán datos sobre vida y obra de canarios o descendientes a quienes agradecemos valiosos aportes a la cultura cubana.
Se ha seleccionado, para comenzar esta andadura, a

DOMINGO FERNÁNDEZ CUBAS, que nació en la GOMERA, en 1831- y falleció en La Habana, en 1906.
Fue médico, profesor y periodista.
En su isla natal cursa la primera enseñanza. Comienza los estudios secundarios en San Cristóbal de la Laguna, Tenerife y los concluye en la Real y Literaria Universidad de La Habana. Llega a Cuba en 1852.
Se gradúa de Bachiller en Filosofía en 1856, Bachiller en 1862 y Licenciado en Medicina en 1863. En ese año comienza su vida laboral como médico en un pequeño poblado, en Güira de Melena. Como una prueba de su tesón y de su interés por ser cada día un mejor profesional, así, siendo trabajador, continúa los estudios universitarios hasta alcanzar el título de Doctor en Medicina y Cirugía en 1872.
En esa misma casa de altos estudios, institución donde se formó, demostró la profundidad de sus conocimientos. En 1871 comenzó como profesor ayudante, al ganar la plaza por oposición.
Gracias a su tenacidad y a la preparación científica demostrada en varias materias, fue escalando peldaños para concluir su larga y fructífera carrera como catedrático universitario de medicina en la Real y Literaria Universidad de La Habana en 1900.
Escribió y publicó múltiples programas de las materias que impartía además de textos docentes de innegable contenido científico.
Ocupó varios cargos importantes en diferentes hospitales, así como en otras instituciones. Perteneció a las más prestigiosas organizaciones médicas y científicas y a la Sociedad Económica de Amigos del País, institución esta a la que pertenecía un reducido número de personas muy destacadas en diferentes ramas del saber.
Prestó grandes servicios a la medicina en Cuba. En 1870, por los méritos acumulados en los diferentes puestos que ocupó, le fue concedida la Real Cruz de Beneficencia.
Recibió numerosas condecoraciones de carácter nacional e internacional por útiles servicios prestados a la patria. Un pabellón del Hospital docente universitario “Calixto García Iñiguez”, en La Habana, rinde honor a su persona al ostentar su nombre.
Hombre valiente, de ideas verticales, cultivador de los más elevados valores.
En esta mini síntesis se han tocado someramente algunos de sus aportes al desarrollo sociocultural habanero, en la isla caribeña que también lo acogió, como madre amante, a hijo propio.
La Canarias de origen siempre estuvo presente en su quehacer, así lo demostró en la prensa y en la práctica. Consciente de la precaria situación de numerosos isleños en Cuba y por su deseo de emprender acciones para mejorar la calidad de vida de sus coterráneos, estuvo entre los promotores de la creación en La Habana del Centro Canario, en 1906.
No puede concluirse esta apretada síntesis sin hacer referencia al sentido de la justicia que poseía. Él declaró públicamente su inconformidad con el injusto, amañado y arbitrario proceso y fusilamiento de ocho (8) alumnos suyos, estudiantes de primer año de medicina, en 1871 en La Habana, acusados sin pruebas de haber “supuestamente” profanado la tumba del peninsular Gonzalo Castañón. Éste había sido director del periódico La Voz de Cuba.
Las autoridades coloniales no querían destruir esta trama de injusta condena y, por la protesta, detienen a Fernández Cubas. Ese gesto viril le valió haber inscrito su nombre en la historia del estudiantado cubano, y ser recordado por siempre entre los canarios valientes que no comulgan con las injusticias.

NOTAS.
1- Para conocer a fondo la maravillosa obra y la vida de Fernández Cubas leer: Domingo Fernández Cubas (1833-1906): un canario arraigado en Cuba. (avance De investigación) de Jesús Guanche Pérez.

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